AntiHoax

domingo 2 de marzo de 2008

¡Ayúdenme!

Hola, soy un padre desesperado de 36 años de edad. Mi esposa de 18 y yo hemos tenido una vida maravillosa juntos desde hace ya dos décadas. De hecho, jugamos King of Fighters cada noche antes de dormir y siempre le gano, se termina picando, me araña la espalda y yo le araño a ella las córneas para luego tratar de achuntarle con el rifle a postones que me regaló su padre mientras rueda escaleras abajo con los tobillos amarrados con alambre de púas, de modo que suele romperse uno o dos dientes a la semana (le quedan dos). Nos entendemos de este modo y nos amamos tiernamente.

La vida nos concedió una buena situación económica. Aunque trabajo de testeador de colchones (con lo que gano setecientos tres pesos, un plátano y un pan por día), mi esposa es profesora de educación básica, por lo que por más de treinta años tuvimos un pasar más que digno con los 827.004 pesos chilenos al mes que todos los profes ganan en Chile.

La cosa es que tuvimos una hija preciosa, llamada Rachel. Rachel tiene 10 años, pero bajón, sorpresa, caput... los doctores le descubrieron cáncer a las uñas, epicondilalgia a la espalda, principios de finales y afición por el jazz en su pequeño cuerpo (lo último es lo más atroz: El Jazz no es gran cosa, pero hay quienes de verdad aman DECIR que les encanta. Todo muy snob). Hay sólo una manera de preservar su vida, y no es hoax. Nosotros no tenemos suficiente dinero para pagar el precio, ya que a mi amada esposa la echaron de la pega por andar difundiendo SPAM y estúpidas cadenas que no hacen más que propagar virus por parte de los ociosos como yo, que después andamos alegando porque tenemos la bandeja de entrada llena de puras tonteras que podríamos evitarnos si nos detuviéramos a pensar al menos por un segundo si tales fábulas tienen al menos una pizca de lógica o no.

Así que como estamos más escuálidos que los consejos creativos de la televisión chilena (que dicho sea de paso es una mierdtsss aunque nosotros los muy babosos la seguimos viendo) buscamos y buscamos hasta que sí, claro, cómo no (súper creíble), encontramos a AOL, Conce.net y ZDNET, compañías que han estado de acuerdo en ayudarnos del siguiente modo:

Nosotros les enviamos este SPA..., digo, E-Mail a ustedes, y ustedes se lo envían a todos los pobres giles cuya casilla desean llenar de basura, los que a su vez lo enviarán irreflexiva, robotizada y acéfalamente a sus conocidos y estos a su vez a sus demás víctimas conocidos. AOL rastreará este E-Mail ah, claro, como si se pudiera... y por cada 3 personas que reciban este mensaje nos donará 32 centavos. La suma tan baja es para generar remordimientos y que que los muy jetones corazón de abuelita contaminen a más "amigos".

¡Ayúdanos por favor! ¡Sólo tomará 2 minutos de tu tiempo salvarle la ficticia vida a nuestra ficticia hija y dejar un reguero de computadores medio inoperantes y una conexión masivamente más lenta en nuestro pobre cibermundo!

No seas weboncio (del latín web-oncius: "Dícese de quien tiene un Pentium 4 conectado al universo de la web en el escritorio, pero cuya cabeza propia sólo sirve para teñirla verde y rascarse la caspa). No reenvíes este mail. No reenvíes nada, es de idiotas (y ojo, que se nota, NO PASA PIOLA, NADIE DICE ¡QUE BIENINTENCIONADO MI AMIGO!). Alguien se está burlando de tu buen corazón, y no soy yo.

Por un mundo libre de mamertos (y, de paso, de hoaxes)...

...¡No al reenvío del mail de la niñita enferma! ¡No reenvíes tonteras!

(Bueno, sí soy yo el que se ríe)